Una cena sin cenar

18.04.2022 · 1.127 Aufrufe Locala

Hace un par de semanas que no nos hemos visto y tenemos muchas ganas de estar juntos y disfrutar de la compañía, hemos quedado para cenar en tu restaurante favorito. Vine en taxi para sorprenderte con mi nuevo vestido, sé que te encanta verme con vestida así, pero hoy estoy sin braguita y con un vestido que me hace resaltar mi cuerpo delgado. Por fin llegas y me besas los labios recién pintados, me gustan tus besos apasionados, ya me estoy imaginando el resto y me siento húmeda, me refresco con la cerveza fría y me pongo a mirar el menú para cenar mientras tu te vas al baño y cuando vuelvas yo me descruzo las piernas y me descubro para ti. Estamos en una mesa con bastante privacidad y yo me paso un dedo por mi vagina y luego te lo meto en tu boca para que puedas saborear el gusto de mi sexo. Está muy rico y en tus ojos noto tu deseo. Con la mano acaricio tu creciente bulto en el pantalón y al tocarte noto que se pone más grande aún y noto un poco de humedad que se te escapa de la punta, sé que el sabor de mi coño te vuelve loco y yo estoy caliente también al verte así. Solo hemos pedido de beber, la comida no llegamos a pedir. Me dices que solo me quieres comer a mi y ahora, que no puedes esperar, me pides prestado mi bolso para tapar tu tremenda ereccion y te vas a tu coche, yo voy a pagar las bebidas moviendo mis caderas con provocación y excitación. Ya se hizo de noche y cuando llego al coche tu ya tumbaste el asiento para atrás, te abro la bragueta, me susurras que lo estabas deseando. Saco tu polla durísima y la empiezo a recorrer con mi lengua suavemente, tu suspiras que te gusta y que no pare, con la punta dura de mi lengua presiono y te la sujeto con la mano para poder concentrarme en la cabeza, me la meto en la boca y disfruto esta sensación, tu sabor, tu dureza al mirarte me la meto entera en mi boca y tu cara lo dice todo. Me concentro en tu huevos y me pides que me de la vuelta para comerme el coño, no lo hago para no distraerme en lo que sigue, te masturbo con la mano y tus huevos se recrean en mi boca, bajo con mi lengua caliente al hoyo cerca del ano, te estremeces me vuelves a pedir por favor que me de la vuelta desesperado por comer me también, me subo hasta tu cara y me pongo encima justo para que tu lengua pueda meterse en mi coño mojado, me bajo un poco más y tu lengua se mete en mi entrada y me vuelvo loca con eso, ahora está jugando con mi clitoris y tu dedo me explora por dentro. Ninguno de los dos puede esperar más y me bajo para que me claves tu polla con ansiedad y nos besamos saboreando el sabor del sexo del otro. Me coges las caderas y me mueves en círculos, me aprietas contra ti, yo intento que entre toda dentro de mi, mis gemidos te ponen a 1000, no pares por favor, aunque el coche se mueve y claramente se oye que alguien está pasando cerca del coche, pero los cristales ya están empañados y no nos importa no podemos parar, estamos tan sumidos en el sexo que todo lo demás no importa. Me levantas un poco para ver cómo tu polla entra dentro de mi coño, yo también disfruto con esta vista y veo que tu ya no aguantas y me separo y te vuelvo a comer tu polla. No aguantas ni dos segundos y te corres en mi boca llenándome la boca con tu leche caliente, te agarro los huevos y te miro descubro tu cara llena de lujuria y pasión del paraíso. Tu polla sigue dura y me vuelves penetrar y ala vez tus dedos están jugando con mi clitoris, me empiezo a mover lentamente y de repente la combinación de tus dedos y tu polla dentro de mi me hace mover como una loca, no pares estoy a punto, me produces un placer enorme y mis sacudidas son cada vez más violentas, yo no puedo parar y tus dedos se mueven cada vez más rápido, no paro de gemir y eso te mantiene tu polla dura y me sigues follando. Cierro los ojos pero noto tu mirada y tus movimientos cada vez más rápidos y con muchas ganas, el placer que siento es maravilloso y tu al verme así estás tan excitado que no puedes parar de penetrarme y estimular mi garbanzo. El placer mutuo es enorme y tú estás a punto de venirte de nuevo al ver cómo estoy gozando, tus movimientos son cada vez más rápidos y mis jadeos se convierten en aullidos. Creo que ya no aguanto más y quiero llegar al climax y a la vez no quiero que termine, me encantan tus embestidas y de repente me invade la oleada del orgasmo y tu te vienes conmigo también, me tiembla todo y entre besos me susurras uff me encantó correrme contigo.

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